Pintura

 A pesar de que el Rococó debe su origen puramente a las artes decorativas, el estilo mostró su influencia también en la pintura, llegando a su máximo esplendor en la década de 1730. Esta pintura debe llamarse propiamente Pintura Galante y no Pintura Rococó, pues este término engloba el contexto estético en que se encontraba. Los pintores usaron colores claros y delicados y las formas curvilíneas, decoran las telas con querubines y mitos de amor. Sus paisajes con fiestas galantes y pastorales a menudo recogían comidas sobre la hierba de personajes aristocráticos y aventuras amorosas y cortesanas. Se recuperaron personajes mitológicos que se entremezclan en las escenas, dotándolas de sensualidad, alegría y frescura.

El retrato también fue popular entre los pintores rococós, en el que los personajes son representados con mucha elegancia, basada en la artificialidad de la vida de palacio y de los ambientes cortesanos, reflejando una imagen amable de la sociedad en transformación.

 

El mecenazgo de Madame Pompadour:

Jeanne Antoinette Poisson fue la favorita del monarca Luis XV, participó activamente en la vida de la Corte e influyó decisivamente en la política del monarca, rodeando la Corte de artistas y favoreciendo la difusión del RococóLa marquesa fue pintora, pero quedan pocos rastros de estas obras. Sin embargo, sí se conservan varios dibujos, grabando además el retrato del heredero de la Corona.​ En esta última disciplina se mostró muy hábil en el trabajo sobre cobre y piedra fina, grabando toda una serie de temas bajo la dirección de Guay, conservados en el Departamento de Impresiones y Dibujos de la Biblioteca Imperial.